Ya no se, nada se, ni se me ocurre que escribir, después de perseguir al conejo un rato volví al mundo y me lo encontré de frente, aunque siendo sincera se me vino de ladito hasta que estuve llena de nada otra vez. Y la adulta de hace unos meses se ríe de la niña que hoy llora, pero no le enseña, no le explica, sólo la ve como se hunde y se hunde en la resignación.
Sentada en todas, cómoda en ninguna, nada le gusta, nada la llena, hoy sería la inspiración perfecta de Woody Allen!
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